Ritmo para superar la depresión postvacacional

Actualizado: 26 de nov de 2020

Por Clara Petit.


¿Qué es lo primero que se te viene a la cabeza cuando piensas en septiembre?


Habrá dos tipos de respuestas:

- La de los que vuelvan de vacaciones.

- La de los afortunados que se vayan ahora.

¿Tú de cuál eres?


Si estás en el primer grupo practica los 3 consejos de hoy, si eres de los segundos, disfruta y guárdate el post para cuando vuelvas.

Septiembre es para muchos la vuelta al trabajo, depresión postvacacional, rutinas, cansancio y volver a mirar el reloj para todo.


Persona con depresión postvacacional

Vamos a ponerle solución con 3 consejos básicos que puedes empezar hoy mismo a aplicar.



Consejo 1. La cura para todo


En la música no hay reglas ni vergüenzas. Da igual si te anima escuchar La Bomba de King África porque te lo pasaste genial ese verano del 2000 o fuiste a un concierto de Metallica y te encantó la versión que hicieron de Cause nothing else matters.

No importa el estilo.

Ni el año de la canción.

Ni si es clásico u hortera.


Lo importante es que esas canciones hayan marcado buenos momentos en tu memoria y que te saquen una sonrisa en la cara y el alma.


La música lo cura todo, hasta la depresión postvacacional. Elige tu ritmo y disfruta.

Escuchar música hace que liberemos endorfinas, así que la tristeza, la pena y la baja concentración va disminuyendo mientras disfrutamos y traemos a nuestra mente esos recuerdos que nos producen.


La canciones para la depresión te van a ayudar no sólo en septiembre, sino todo el año.



Consejo 2: no seas tu peor jefe


Ponerte cientos de tareas con plazos pocos realistas son cosas que criticamos de los malos jefes.

No hagas lo mismo contigo.


La autoexigencia nos va a causar más estrés y depresión por no poder estar a la altura, una altura que nosotros mismos nos imponemos muchas veces. Si se junta la depresión por la vuelta al trabajo con estas exigencias tenemos una bomba que en cualquier momento explotará.

Y lo mejor para los que nos rodean será estar lejos cuando eso pase.


Tómate tu tiempo, organízate la semana y ponte tareas poco a poco. Deja un día que sea para todas esas tareas que hayan podido surgir durante la semana o no te haya dado tiempo a hacer.

Si ves que son demasiadas tareas, rebaja.


Ponte tu propio ritmo, uno que sea realista, y verás como la ansiedad disminuye.



Consejo 3: el autocuidado


Antes te he hablado de una lista de tareas, pero hay algo que debes incorporar y hacerle un hueco en tu agenda: el autocuidado, o lo que significa lo mismo, mimarse.


En tu organización semanal no puede faltar una actividad que te guste, de la que disfrutes. Puede ser cuidar las plantas, leer, pasear, darte un baño, hacer meditación o ir al gimnasio.


Tiene que ser siempre una actividad, o varias, con la que te sientas bien. Que te resulte agradable.

La añades a tus tareas y no te la puedes saltar, igual que no te saltas las "obligaciones", la parte de autocuidado es igual de importante.


Para el ritmo. Si te cuidas estarás con el ánimo subido para afrontar la semana siguiente igual de bien.


Como ves, los 3 consejos van de ritmos. Vamos a hacer un resumen:

  1. Elige tu ritmo musical y disfruta.

  2. Marca tu ritmo en las tareas.

  3. Para el ritmo y mímate.

Recuerda estas tres reglas cuando empiece septiembre.


Para ayudarte un poco a organizarte, te dejo aquí este descargable. Pincha sobre él, imprímelo y empieza con buen pie.

¡Y no te olvides contarme en comentarios qué tal te han ido los consejos!

Ritmo para tu semana
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